miércoles, 16 de abril de 2008

Día 1- Nota 7

¿Cual es la historia del sombrero? Viviendo en un país en el que tanto llueve, odio los paráguas (además de tener tendencia a olvidarlos). Antiguamente -muy antiguamente- tenía la actitud estoica y orgullosa de caminar bajo la lluvia sin preocuparme de si me mojaba o no, a pesar de tener una melena que se empapaba copiosamente. Ahora, más sometido a formalismos, quería encontrar una forma de protegerme de la lluvia, y de ahí surgió la busqueda de un sombrero. Ha sido larga, un més después de volver del Reino Unido, hicimos Roi y yo un viaje por Andalucía, y finalmente (en el otro extremo de España, en el desierto de Almería) me decidí por un sombrero. No es australiano sino mas bien vaquero americano. Hecho en cuero, resuelta una prenda bien termidada y de buen vestir. Problema, en este país en le que practicamente nadie usa sombrero, el deambular con un sombrero tipo vaquero por la calle le da a uno la ineludible idea de llamar la atención. Sobre todo durante el verano (porque también protege formidablemente contra el Sol que nos tuesta) parece resaltar especialemnte. Pero ahora que llueve, los tonos apagados del ambiente lo vuelven todo más discreto, y además las ventajas practicas de llevarlo contra el llevar un paraguas hacen desvacenerse cualquier duda sobre la elección. Cuando llueve, estoy encantado con la idea, no se me ocurre que a alguien pueda parecerle estrabagante.

Todos estos problemas vienen de ser un radical tímido.

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