viernes, 25 de abril de 2008

Día 10 – Fort Augustus > Lincoln - 25 de abril de 2008

Todo el día en ruta, desde las 8.22 hasta las 20.30.
Y además, llegando junto a tiempo a los buses y trenes, como en las películas. Y que precisión la de los buses por aquí, a las 8.22 pone la hora de salida del bus, y esa hora en punto salió, y llegué justo. Ese fue el bus de Fort Augustus a Inverness. Allí voy directo de la estación de bus a la de tren para intentar coger el primero hacia Londres, pero no llego por 2 min., ya sí habría sido de película lograrlo, ¿mala suerte? No, porque así he tenido ocasión de ir a una librería de viejo y allí he encontrado “Los siete pilares de la sabiduría” (Nota 26), mi recuerdo de este viaje.

3 veces he pasado por la estación de tren de Inverness en este viaje.

Después tren de Inverness a Edinburgo, esperar, y echarle una nueva mirada a Princess Garden, luego, tren desde Edinburgo a Newark. Y más tarde, tren desde Newark hasta Lincoln.

Aventura para conseguir habitación, porque muchos ByB están completos, y además no he podido intentar reservar con antelación porque estaba sin batería en el móvil. Finalmente tengo suerte y consigo una habitación doble y con baño, y T.V., £35.

Lincoln no es lo que yo creía, me esperaba un pequeño pueblo, con alguna callejuela antigua, pero que había perdido su vitalidad con el tiempo, pero no, ya de noche, cuando llegué y estaba buscando cama, había detalles que me hicieron pensar que vivía bastante gente joven (Nota 27), después he sabido (y antes deducido) que tiene universidad.
Algo sobre las chicas en el Reino Unido, tanto en Escocia como en Inglaterra, aunque es aquí dundo lo he visto más claramente, porque he salido de noche: visten enseñando todo su encanto, los escotes más generosos, y las faldas más minifaldas (Nota 28).

Y es algo que sí, se ve más acentuado en las chicas más jóvenes, pero no es exclusivo, salen vestidas para matar. Y además perece que se ponen de vestido siempre que salen, del tipo que en España solo se pondrían en ocasiones especiales.

El caso es que, viendo que había bastante vida en el village, he “intentado” salir de marcha. El verbo está bien, porque en este lugar del centro de Inglaterra, tan marchoso y universitario, no se puede entrar en prácticamente ningún sitio de marcha si llevas tenis (zapatillas deportivas, como es mi caso), solo en lo que sería el equivalente a las cervecerías de aquí, pero a lo grande, y con una zona para bailar. Pero en lo que son los Pubs para bailar, o discotecas, en ninguno. Así que he dado un par de vueltas, he tomado un par de cervezas en los locales donde me han “admitido” y me he vuelto a la habitación con una buena pizza para terminar la noche.

A tomar nota, máxima seguridad en todos los locales, pero profesional, tanto en la entrada como dentro, y en todos los pubs, bares y discotecas.

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